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jueves, 19 de junio de 2014

La coronación de Felipe VI; cuatro versiones anglo-americanas


Felipe VI acaba de proclamarse rey y las webs de los principales medios de comunicación del mundo ya han dado la noticia. ¿Qué destacan en los medios de más audiencia del mundo? ¿Qué importancia le dan al acontecimiento? Aquí tenemos  un resumen de las crónicas.




The Economist: Bajo el titular Vientos de Cambio, la coronación es la noticia destacada del principal semanario político y económico del planeta. La crónica señala que nos encontramos ante una segunda transición y lamenta que los últimos años han emborronado un gran reinado. “La monarquía ha sido víctima de su propio éxito”. 

The New York Times: En contraste, el famoso diario neoyorquino relega la coronación al apartado “more news”. La crónica del corresponsal (¡firmada desde París!) destaca la austeridad de la misma (en consonancia con los tiempos que vive el país), resaltada por la ausencia de miembros de las casas reales europeas. Del nuevo monarca dice que "destaca su sentido común”, pero que “el pueblo lo ve como una persona remota”. 

The Guardian (el diario referente del pensamiento progresista inglés y con decenas de millones de visitantes en internet) , destaca como principal noticia del día el encuentro entre Inglaterra y Uruguay, mientras que para buscar la noticia de la coronación hay que darle varias vueltas hacia abajo a la rueda del ratón. La crónica de Ashifa Kassam desde Madrid insiste en la idea de renovación y comenta el hecho de que en su discurso Felipe no nombre directamente a Cataluña; también se hace eco de la protesta republicana existente en la calle. 


La BBC coloca la noticia en lugar destacado, justo por debajo del conflicto iraquí. insiste en la idea de que llegan nuevos tiempos, y en que uno de los objetivos del nuevo rey será restaurar la imagen deteriorada de la institución en los últimos años.




miércoles, 18 de junio de 2014

Robo-periodistas ¿Las noticias serán escritas por máquinas?



Incluso los periodistas estamos sentenciados a ser substituidos por máquinas en la redacción diaria de las noticias. Ya existe un programa llamado Narrative Science capaz de redactar artículos a partir de datos estadísticos y que la revista Forbes ya utiliza en su página web. El invento ha sido creado en las facultades de Ingeniería y Periodismo de la Universidad Northwestern, en Illinois.

Los Angeles Times también publicó durante el mes de marzo de 2014 una noticia redactada por una máquina en referencia a un terremoto que sacudió la ciudad. El algoritmo tardó 3 minutos en redactarla y era la primera noticia publicada en papel escrita por un robo-periodista.

Tal y como menciona hoy, 18 de junio, Quim Monzó en el diario de La Vanguardia "la idea es clara: suministras los datos a la máquina y, en un tiempo que cada vez es más breve a medida que los softwares mejoran, redacta el artículo. Quizá no sea un texto excepcional, pero seguro que es tan aceptable como la mayoría de los artículos que se publican hoy en día". La redacción queda publicada y la única diferencia que puedes percibir es que a pie de página no hay una firma de una persona de carne y hueso, sino una nota que explica que el artículo lo ha escrito un algoritmo.

El algoritmo de Narrative Science asume los conceptos periodísticos más habituales, que muchos humanos repiten sin ser conscientes. Según el creador del invento, un tal Sr. Hammnond, "el software hace deducciones a partir de los datos que almacena y del orden lógico" y a partir de allí es capaz de crearte la narración de un partido con expresiones tan típicas como 'esfuerzo individual', 'venir desde atrás' o 'racha del jugador'.

Tal vez la reflexión más optimista que los periodistas podemos sacar de nuestro "futuro" en la profesión, es que por ahora a las máquina les cuesta interpretar los sentimientos y creatividad humana que aplicamos a la redacción de una noticia: la ironía, los dobles sentidos, los juegos de palabras, la creación de neologismos, etc. Pero, viendo cómo avanza la ciencia hoy en día, no sería de extrañar que las máquinas aprendieran a interpretar lo que es la ironía, como dice Monzó, o incluso a usarla. Porque justamente, ese es el objetivo de la Inteligencia Artificial: llegar a crear un ente pensante con autonomía, capaz de entender y comunicarse con los humanos a su mismo nivel (o a superarlos).


Laia Cardona


lunes, 22 de abril de 2013

El periodista Lluis Bassets afirma que el futuro del periodismo está en la red




Lluis Bassets, periodista y actualmente director adjunto de El País, realizó una Master Class "Periodismo solo con periodistas. ¿Cuál será el futuro de los medios de comunicación?", el pasado día 18 de abril en el Colegio de Periodistas de Catalunya para analizar la realidad del periodismo en estos momentos. 

Afirmaba que "los productos periodísticos de calidad han de tener un precio" ya que hoy en día se ha desvalorizado la figura del periodismo a raíz de la gran cantidad de información gratuita que se puede conseguir en internet. Las nuevas generaciones saben que lo pueden conseguir casi todo sin coste alguno a través de la red: "entonces qué sentido tiene pagar por un diario, el cine...".

"En estos momentos estamos viviendo tres crisis: económica, tecnológica y geopolítica."  Factores que han provocado la reducción de redacciones y  despidos de muchos trabajadores del sector, "nunca habíamos tenido tan buenos y experimentados periodistas desocupados".  Queramos o no, necesitamos un cambio de modelo profesional "que no sea tan jerárquico, ni tan rígido en el modelo de organización". Bassets afirma que hemos de encontrar la fórmula que permita casar "el interés de los lectores-usuarios con la demanda de buenos profesionales de la información".

"Ahora las grandes marcas de diarios han de apostar por las firmas, que el lector identifique quien habla, como ya pasa con los periodistas del The New York Times". A parte de esto, Lluis Bassets aseguró que el nuevo modelo solo puede salir a partir de las nuevas tecnologías  "no de las fantasías del modelo antiguo", el papel. 

Aun así, admitió que todavía hay mucho que arreglar en el ámbito digital, como el hecho que "actualmente no es noticia lo que está comprobado y contrastado, sino lo que está colgado en la red". Por este motivo, Bassets apuesta por fortalecer el periodismo de investigación, y la integración en el ámbito digital del contraste y la verificación de las fuentes.

Como conclusión final, el periodista de El País nos recordó que nos encontramos en "un gran momento para reinventarnos como oficio y como editores".



Carlos Bascones




martes, 12 de febrero de 2013

El auténtico valor de los contenidos en Internet




Si Google accediera a pagar a los autores, o a los editores, por los contenidos periodísticos que enlaza a través de su buscador, estaría reconociendo el valor intrínseco de la información.
Un valor por el que, de una manera u otra, tendría que retribuir a los productores de esa información. El gigante de Internet sostiene que ya contribuye a dar valor a esos contenidos, al multiplicar su audiencia cuando los enlaza desde su buscador. Lo que no dice es que los ingresos publicitarios que generan esos enlaces se quedan casi por completo en su caja, que engorda año tras año a un ritmo superior a los 10.000 millones de dólares anuales.
Por eso, el acuerdo firmado recientemente por Google con los editores franceses de diarios elude, de forma muy evidente, cualquier tipo de pago por enlace o de tasa por uso de las informaciones. Se trata de un fondo anual genérico de 60 millones de euros, que gestionará la propia compañía, con el que ayudarán a los diarios a convertir en digitales sus productos analógicos, utilizando las herramientas que la propia Google ha creado para gestionar la publicidad de sus plataformas. Éste es, precisamente, el negocio del gigante estadounidense, a cuyas redes llegan más de 80% de los ingresos publicitarios que se generan en Internet. Confiar en que la empresa dejará escapar una parte, por pequeña que sea, del negocio que la ha convertido en gigante supone, en el mejor de los casos, un ejercicio de voluntarismo.
Esto es lo que hay. Y no parece que vaya a cambiar. Así las cosas, la industria de los medios de comunicación está empezando a asumir que tendrán que navegar sin ayuda en la transición al negocio digital. Google no será su aliado en el mundo online. Y, sobre todo, no lo será si tiene que ceder parte de su pastel. Y su pastel es la publicidad, alimentada por las enormes audiencias que acumulan, en todo el mundo, sus buscadores, especialmente las que genera YouTube.
Pero lo cierto es que mucha de la información que enlanza Google sí tiene un valor intrínseco. Siempre lo ha tenido, aunque los medios no den aún con la tecla que les permita comenzar a convertir ese valor en ingresos. El camino a seguir, sin embargo, empieza a estar claro. The New York Times anunció la pasada semana que contaba con 668.000 suscriptores digitales de pago en sus diarios durante el cuarto trimestre de 2012, un 13 % más que en el tercer trimestre del mismo año.
En este periodo, The New York Time Company ganó 176 millones de dólares, el triple que en 2011. Los ingresos crecieron el 5,2%, hasta 575 millones de dólares, impulsados por el aumento del 16,1% de la facturación por circulación, que compensó al caída del 3,1 % que registraron los ingresos por publicidad. En el conjunto del año, la facturación de la empresa que edita el prestigioso diario aumentó un 1,9% hasta los 1.990 millones de dólares.
Por primera vez, los ingresos por circulación de la compañía aumentaron hasta los 954 millones de dólares, superando a los 898 millones obtenidos por la publicidad. Que las ventas de periódicos, entre papel y suscripciones digitales, superen a la publicidad muestra que el futuro de los medios en Internet no pasa necesariamente, como muchos se empeñan en pronosticar, por un modelo de negocio basado en la publicidad.
La fórmula de The New York Times, que están llevando a la práctica otros medios en todo el mundo, se fundamenta en un modelo freemium, es decir, ofrecer parte de los contenidos en abierto y otra parte de pago. Al diario estadounidense empieza a funcionarle, aunque no despeja la gran incógnita. Si es posible trasladar este modelo desde un producto global, que se vende en todo el mundo, a un diario local, de ámbito nacional, donde las economías de escala no son tan evidentes.
El camino de la publicidad como único generador de ingresos aparece, por contra, cada vez más lleno de baches y piedras para los medios. A Google no le gustan los compañeros de viaje y solo admite pasajeros que le compren billetes de su tren al futuro.

Fuente: Expansión